La Pelea de Liberty – Gia con pechos atados y orgasmos intensos
La tetona cubana Gia, una zorra caliente, está sentada en un taburete bajo con las muñecas y los tobillos atados y una gran bola negra en la boca. Sus brazos están atados a un tubo de acero con las muñecas amarradas y sujetas a un anillo en el suelo detrás de ella. Gia forcejea con las cuerdas intentando liberarse, pero no tiene ninguna oportunidad. Sus grandes tetas se estiran contra el ajustado y brillante corsé mientras lucha. El Hunter entra con más cuerdas y comienza envolviendo más cuerda alrededor de su pecho, sacando sus grandes tetas y enmarcándolas con la cuerda blanca. Otra cuerda se ata entre sus tetas y luego sus grandes pechos son envueltos en un torniquete de cuerdas. Gia suplica y llora a través de su mordaza mientras sus grandes tetas comienzan a hincharse y a deformarse por la presión de las cuerdas que se clavan en la carne blanda de la base de sus pechos. Una vez que sus tetas están fuertemente atadas, le desata los tobillos y envuelve una cuerda alrededor de cada una de sus rodillas, luego las tira hacia atrás para que queden bien abiertas y las sujeta al tubo de acero. Gia sigue forcejeando mientras él se coloca detrás de ella y envuelve más cuerda alrededor de sus brazos superiores. Ella gruñe y llora en su mordaza mientras sus codos quedan fuertemente atados detrás de su espalda. El Hunter agarra un vibrador de varita y comienza a estimular su coño con él. Gia suplica y ruega a través de su mordaza mientras su coño se humedece. Le mete el vibrador en las bragas para que la cabeza del vibrador quede apretada contra su coño desnudo. Toma más cuerda y vuelve a atar el vibrador en su sitio. El Hunter deja a la pobre Gia forcejeando y tirando inútilmente de las cuerdas mientras tiene orgasmos intensos. Sus orgasmos comienzan a disminuir, pero ya siente que otro se está formando dentro de ella. Con el vibrador atado a su coño, no puede hacer nada más que sufrir múltiples orgasmos seguidos.