La Peligrosa Investigación de Chrissys
Chrissy es una detective privada contratada para investigar la desaparición de una mujer. Siguiendo una pista, llega al barrio de Mr. Oak, donde la última vez que se vio el auto de la desaparecida. Mientras hace preguntas puerta por puerta, sin querer entra en la casa del culpable y descubre que ha metido la pata con este caso. Resulta que Mr. Oak es un **tráfico de mujeres** y ahora tiene sus ojos puestos en Chrissy. Tras escuchar un golpe en la puerta, Mr. Oak abre y Chrissy se presenta como detective, mostrando una foto de la desaparecida y preguntando si la ha visto. Él, claro, niega todo y la engaña para que entre, diciendo que puede revisar sus cámaras de seguridad para ver si pasó el auto de la chica. Chrissy cae en la trampa y entra. Mientras se sienta en el sofá con las piernas cruzadas, Mr. Oak se sienta a su lado y le pregunta si tienen alguna pista sobre el sospechoso. Ella responde que no, solo saben que el auto de la mujer apareció en el barrio el día que desapareció. Para saber si trabaja sola, le pregunta si tiene un compañero, y Chrissy confirma que está sola en el caso. Mr. Oak la halaga por ser tan valiente al investigar sola algo tan peligroso, pero ella, incómoda, le dice que prefieren revisar las cámaras para irse ya. Él se levanta a buscar la laptop… pero en realidad va por un paño blanco para drogarla. Se acerca sigilosamente y le tapa la nariz y boca con el trapo. Chrissy se sorprende, lucha con todas sus fuerzas por quitárselo, pero con cada respiración se debilita hasta que sus brazos caen y sus ojos se cierran lentamente. Más tarde, despierta atada y con cinta en la boca en el mismo sofá. Se debate y gruñe mientras Mr. Oak entra y le explica su suerte: *«Parece que alguien decidió despertar… Llevas unas horas fuera… No me importó atarte mientras dormías… Verás, Chrissy, tienes mala suerte: soy el tipo que buscas… La chica que investigas estaba atada aquí como tú… Pero no te preocupes, pronto la conocerás… Mi negocio es vender mujeres guapas como tú al extranjero y creo que puedes ser muy rentable… Ahora mismo debo mover tu auto para que los vecinos no sospechen… Sé buena y quédate quieta, ¿vale?»*. Mr. Oak se va, pero Chrissy logra escapar de las cuerdas. Se quita la cinta de la boca y corre hacia la puerta, pero está cerrada desde fuera. Rebusca por la casa y entra en un dormitorio, donde encuentra su teléfono apagado. Lo enciende desesperada mientras la tensión crece. Pero justo cuando logra marcar para pedir ayuda, Mr. Oak aparece detrás de ella y le vuelve a poner el paño en la cara. Chrissy lucha con todas sus fuerzas, pero otra vez cae sin sentido. Al despertar, está igual: atada y con cinta en la boca. Mr. Oak entra y escucha su conversación por teléfono: *«Sí, dice que es detective… Preguntaba por la última mujer que te mandé… No, no creo que nos hayan descubierto… ¿Tienes tiempo para una más? La tengo atada y lista… Sí, es una escurridiza, ya se escapó de mis nudos una vez… No se le puede confiar. La mandaré contigo con una máscara… Vale, la tendré lista para enviar en una hora… Gracias, chau»*. Se acerca a Chrissy, le muestra una máscara drogada y le dice que no puede confiar en ella: *«Lo siento, pero vas a necesitar otra siesta… No puedo permitir que escapes otra vez»*. Le coloca la máscara en la cara y Chrissy, atrapada, se debate mientras el efecto hace su trabajo. Sus gemidos se vuelven más débiles hasta que sus ojos se cierran y su cuerpo se rinde. *Este clip es un VIDEO COMISIONADO A MEDIDA*.