La Realidad Atada – Gigi y el Intruso
Gigi Lynn – En el suelo
Cuando escuchó las noticias sobre los robos que aterrorizaban el barrio, Gigi se burló. Más noticias falsas. ¿Qué tan grave podía ser el problema? Había cientos de casas entre las que elegir, y aunque escogiera la suya, lo peor que podía pasar era perder algunos objetos. ¿Y qué? Estaba asegurada, ¿verdad? Resulta que a veces las cosas son incluso peores de lo que pintan. Los informes no mencionaron lo DURAMENTE que el ladrón ataba a cada una de sus víctimas, ni lo ENORME que era la mordaza rellena que les metía entre los dientes. Tampoco contaron lo insoportable que era intentar incorporarse después de estar amarrada con tanta fuerza que todas las extremidades parecían arder. Gigi lo aprendió de la peor manera, retorciéndose en agonía, completamente indefensa, con todos sus pensamientos concentrados en el dolor que recorría sus brazos y piernas mientras se revolcaba en el suelo, sin poder enderezarse después de haber resbalado.