La Seducción Oscura: La Libertad Robada de Rachel
Los Votos Matrimoniales de Rachel
Cuando Rachel dejó a su marido, pensó que finalmente podría construir la vida que quería. Por desgracia, sus planes se truncaron cuando se encontró atada, con la boca tapada y secuestrada por un desconocido. Ahora se retuerce y gruñe de miedo y frustración, con una bolsa sobre la cabeza, luchando por liberarse antes de que el pervertido regrese. Él lo hace, y al quitarle la bolsa, Rachel recibe una sorpresa aterradora: es su marido, y no piensa disolver el matrimonio tan fácilmente. Sacándole la bozal, le tapa la boca con la mano para que no grite, obligándola a repetir sus votos nupciales como recordatorio de su unión. Ella murmura las palabras bajo su palma, casi ininteligible. Satisfecho, la amordaza firmemente para silenciarla mientras le arranca la ropa, dejándola solo en medias, bragas y tacones altos antes de atarla con más fuerza. Sabiendo que no puede escapar jamás, la deja sola luchando desesperadamente, aunque sabe que es imposible. Pronto regresa, y tras atarla en hogtie y mejorar su bozal, le explica que le enseñará el significado de ‘por buenos o malos ratos’, y cuanto peor le vaya a ella, mejor le parecerá a él.