La Sorpresa Vacacional de Sarah – Atada y Enfundada
Sarah, mi cuñada, está causando problemas otra vez. Estamos de vacaciones y desde que llegamos no ha hecho más que quejarse, retrasando todos nuestros planes. ¡Ya no puedo más! Decido darle una lección y la sorprendo en su habitación del hotel. La ato con firmeza, le meto una pelota de goma grande en la boca para que no pueda seguir protestando y la dejo forcejear mientras por fin disfrutamos de una cena tranquila a tiempo. Estoy seguro de que para cuando regresemos, Sarah ya se habrá calmado un poco… o no.