La Traición del Tío: El Plan Siniestro de Ayla
¡Ayla estaba emocionada por cumplir 21 años! Ahora, al ser mayor de edad, podía acceder al fideicomiso que sus padres fallecidos habían dejado para ella antes del accidente que la obligó a vivir con su tío. Con ese dinero, por fin podría vivir cómoda e independiente. Su tío parecía feliz por ella y, para celebrar, les preparó a ambos su famoso chocolate caliente. Lo que Ayla no sabía era que su bebida tenía un pequeño extra… algo para ayudarla a ‘relajarse’. Mientras el chocolate con drogas hacía efecto, la pobre chica se sintió cada vez más somnolienta hasta que se quedó dormida junto a su tío. Este no perdió el tiempo: le quitó el vestido dulce, dejándola solo en sujetador y bragas. Cuando por fin recuperó la conciencia, Ayla se encontró atada de pies y manos y amordazada, con una cuerda apretadísima contra su coño! Gritó y forcejeó contra las ataduras, preguntándose qué había pasado, hasta que su tío regresó. Le explicó que no tenía intención de despedirse de ella, ¡y mucho menos de todo ese dinero! Y ahora que era mayor de edad, planeaba llevar su relación a un nivel completamente nuevo. La chica baboseó y se retorció mientras las manos de su tío exploraban su cuerpo, apretando sus tetas, acariciando cada centímetro de su piel joven mientras tiraba y retorcía la cuerda en su entrepierna, haciendo que la pobre gritara de miedo y asco. El ruido convenció a su tío de que necesitaba silenciarla de manera más efectiva: sacó la enorme bola roja de su boca y le rellenó el hocico con un montón de tela! Luego, le enrolló cinta adhesiva micro porosa, muy ajustada y pegajosa, entre los dientes una y otra vez, y más tiras blancas sellaron su boca por completo. Tosió y se ahogó con el enorme bozal inflexible, su pánico crecía mientras su tío seguía manoseando su cuerpo. No podía pedir ayuda, no podía escapar de sus manos… y lloró al darse cuenta de que nunca escaparía de su prisión!