La venganza del viejo: Dahlia atada y amordazada
Dahlia – No hay viejo asqueroso como un viejo cabrón
Dahlia terminó trabajando como directora de un asilo de hombres mayores. Aunque el sueldo es bueno, odia pasar su vida cuidando a esos viejos repugnantes. Los humilla constantemente, haciendo todo lo posible para que se sientan inútiles, pero resulta que uno de los nuevos residentes no está dispuesto a aguantar sus groserías. No solo la pone en su lugar sin rodeos, ¡sino que la ata! Ella forcejea para liberarse, escupiendo todo tipo de insultos y comentarios groseros al hombre, pero él simplemente la escucha hasta que se cansa de su actitud de perra y su bocaza incesante. Ahora, la pobre chica termina atada en el suelo, con una gruesa mordaza de bola metida en su boca babosa y balbuceante. ¡Peor aún, le abren el vestido para exponer sus tetas grandes y su coño joven y monísimo! Le atan una cuerda en la entrepierna MUY apretada y el viejo le ordena que se restriegue contra ella hasta correrse. Humillada, no tiene más remedio que obedecer, avergonzada y llena de vergüenza por haber hecho algo así frente a ese viejo asqueroso. Si eso la dejó avergonzada y expuesta, ¡se lleva una SORPRESA MUY desagradable! Atada completamente desnuda a una silla, con un vibrador atado a su coño, queda sola, amordazada e indefensa, mientras se corre una y otra vez. Todos los residentes observan con deleite y todos coinciden: ¡esto es MUCHO más divertido que el shuffleboard!