Lauren Phillips – Un Encuentro Sorprendente con Ataduras
Lauren Phillips está huyendo de la ley y necesita usar el auto de su amiga Lauren. Ella le responde con un rotundo «¡No! Si te presto mi coche, yo también tendré problemas», pero luego se le ocurre una idea más picante: «Átame y haz que parezca que me robaste el auto», le dice. Mientras él la ata con cuerdas, Lauren le confiesa que está muy excitada con la situación, y antes de que le tape la boca con sus propias bragas y cinta adhesiva, le sugiere que la tome para que todo parezca más real. Ella queda atada, luchando y con la boca llena, completamente excitada, esperando ansiosa a que su amigo le baje las medias y la faja para darle lo que tanto desea. Pero él la deja así, sin cumplir su promesa y sin darle lo que anhela.