Leotardo y cuerdas: la lucha implacable de Amelia
Amelia contra sus brazos abiertos
Mientras las cuerdas se enredan entre los listones de la cama, Amelia busca alguna debilidad. Con las piernas también atadas, sabe que ha perdido toda su ventaja, pero no puede rendirse. Esto solo es un calentamiento de lo que vendrá, y la perspectiva de pasar las próximas horas atada a un cabecero no es nada atractiva. Los delgados listones la provocan, parecen fáciles de romper, pero en grupo se convierten en una fuerza formidable. Creo que estará ahí un buen rato; solo no se lo digas.