Lila Lasher – El Dilema de la Belleza Atada
Lila Lasher Un ladrón la obliga a darle la combinación de la caja fuerte de su jefe. Cuando ya tiene todo lo que quiere, la agarra y le dice que se la llevará para que no escape y llame a la policía. Ella le suplica que no la lleve. *’¡Déjame aquí atada y amordazada!’* le pide desesperada. Él reflexiona un momento y decide que sería mejor no llevársela como rehén. Rápidamente le ata las manos detrás de la espalda. Antes de atarle las piernas y tobillos, le baja las bragas para usarlas como mordaza. Lila intenta protestar, pero él las empaca y se las ata en la boca antes de que pueda decir nada. Con ella gruñendo y gimoteando por la mordaza, el hombre termina de atarla con cuerda gruesa. Luego la deja luchando, atada y amordazada, mientras se asegura de que sea seguro para su escape. Más tarde regresa para verificar que siga bien atada. Pero antes de irse esta vez, desata la mordaza y la vuelve a amarrar, esta vez mucho más apretada. Después de subirle la falda, el hombre le abre la blusa y le baja el sostén. Finalmente, antes de irse, la ata con **hogties** bien ajustados. Lila lucha horas atada y amordazada con las medias de red y los pechos al aire. Cuando la encuentran, les cuenta lo ocurrido y les describe al ladrón, pero él ya lleva horas de ventaja.