Lilith Atrapada y Amordazada: El Plegado Inevitable
Lilith Snatched And Struggling
¡Lilith sabía que estaba en problemas, pero era lo único que sabía! Claro, sabía que estaba atada sin posibilidad de escapar. Sabía que llevaba una mordaza gruesa y que nadie oiría sus suplicas de ayuda. Sabía que la llevaban a algún lugar, pero la bolsa que le habían puesto en la cabeza se aseguraba de que eso era todo lo que podía saber. Sintió cómo la lanzaban bruscamente sobre un sofá, y una vez más, las manos de su captor agarraban su torso atado, arrastrándola con rudeza contra él. Cuando le quitaron la capucha, lo vio por primera vez, y la mirada en sus ojos la llenó de terror. Se debatió como pudo, con la baba derramándose de la mordaza y empapando su ajustada camiseta, pero no sirvió de nada. Cuando su captor le sacó la mordaza de bola, gimió de alivio, pero fue un alivio fugaz, ¡porque la volvió a amordazar! Esta vez, una masa esponjosa se introducía en su boca, y una cinta adhesiva muy pegajosa comenzó a enrollarse alrededor de su cabeza, sellando su boca y dejándola casi muda de nuevo. Mientras la manipulaban bocabajo, sintió cómo más cuerdas la ajustaban en una atadura de cerdo tan apretada que no había escape posible. Sus músculos dolían al estirarse y comprimirse, su cuerpo convertido en un paquete apretado que apenas podía moverse. ¿Qué le pasaría ahora?