London Descubre el Autobondage: Su Desafío Extremadamente Duro
London vs. El Arrastre
Nunca había probado el bondage, y menos el autobondage, así que London no tenía idea de en qué se estaba metiendo. Pero como no se echa atrás ante un reto, lo aceptó con entusiasmo. El desafío parecía sencillo: colocar llaves alrededor de la habitación que la obligarían a arrastrarse de un lado a otro para liberar finalmente la llave de las esposas. Su falta de experiencia se hizo evidente tan pronto como logró atarse en hogtie con esposas. Moverse en esa posición ya es difícil, pero hacerlo con el acero clavándose en sus extremidades es otro nivel de incomodidad. De repente, un trayecto de 15 metros ya no suena tan fácil. Sabiendo que no hay salida sin la llave, London comenzó su camino a través de la habitación.