Michelle atada: maniatada y amordazada en pollo
Michelle Peters, una morena de pelo negro y figura menuda, es arrastrada por el Cazador hasta su guarida con los brazos atados a la espalda con cuerdas y su mano tapándole la boca con fuerza. Michelle se debate y retuerce en su agarre, pateando y tratando de morderle la mano. Él saca un trapo grande de su bolsillo y se lo mete profundamente en la boca. Luego saca un rollo de cinta adhesiva, la pasa entre sus dientes y la enreda fuertemente alrededor de su cabeza, empujando el trapo bien adentro. La empuja sobre la mesa y le ata los tobillos finos y cruzados con fuerza. A continuación, amarra cuerdas alrededor de sus hombros y las baja por su espalda hasta sus muñecas fuertemente atadas. Luego le levanta los brazos en un cruel pollo, con los codos aplastados sobresaliendo de su espalda. La pone de pie sobre sus tobillos cruzados y, mientras ella forcejea para mantener el equilibrio, le añade una cuerda entre las piernas, tan apretada que le parte las bragas de satén por la mitad, dividiéndole el coño. Michelle es empujada hacia arriba sobre la mesa y el extremo de la cuerda de entrepierna se pasa entre sus codos brutalmentes atados y vuelve a bajar hasta sus tobillos cruzados. La arrastra a una posición de pollo con cuerda en el coño, extremadamente apretada, con la espalda arqueada y el pecho fuera de la mesa. Michelle grita y llora contra su mordaza, pero sus suplicas y sollozos ahogados caen en saco roto. La deja sola en el pollo, apenas capaz de moverse o forcejear.