Minx en el acto: Engaño y deseo prohibido
Minxgrrl – El crimen no compensa
No me preocupé lo más mínimo cuando Minx se llevó mi portátil unos días. Pero al llegar a casa tras una larga jornada de trabajo, me encontré con una sorpresa: ¡ella estaba atada, amordazada y con las piernas inmovilizadas en mi cama, con los ojos vendados y sin rastro de sus zapatos ni de sus bragas! La observé retorcerse y gruñir un rato antes de quitarle la mordaza y la venda. La sexy joven jadeó una explicación débil: había venido a devolver el portátil cuando un ladrón irrumpió, la ató y se lo llevó. Claro, Minx no sabía que tengo cámaras de seguridad en casa y que no había rastro de ningún intruso. Finalmente, confesó: lo había planeado todo para llamar mi atención. Y vaya si lo logró, junto con una serie de azotes en su culo desnudo para enseñarle una lección. ¡Y sí, a veces mi mano se desvía y le da directo al coño, pero los gemidos que suelta me dicen que no le molesta demasiado! Al final, la dejo atada, amordazada y MUY excitada, pensando en lo que ha hecho… y en lo que haré cuando vuelva.