Mysticks y su pasión por el azote al límite
Sesión de azotes con Mysticks. Mysticks me dijo que adora el azote y hoy decidí comprobar cuán fuerte es su pasión. Atada desnudita a un poste con las muñecas amarradas a la espalda, recibe una serie interminable de golpes con diferentes instrumentos. Los únicos descansos son cuando le froto el culo para que el escozor baje… ¡pero solo un poquito! Es un espectáculo verla retorcerse, saltar, babear y maldecir con la mordaza. Aunque me parte el alma, tengo que terminar, pero no sin dejarle el trasero bien enrojecido con una paleta de madera brutal.