Nadia atada y obligada a chupar para pagar deudas de juego
La altiva esposa atada y obligada a chupar polla para pagar las deudas de juego de su marido. La sexysima Nadia estaba muy emocionada por fin salir con su marido vicioso jugador. No recordaba la última vez que se vistió elegante para ir de bares. Por sugerencia de él, se puso su ropa más ajustada y zorra. Entró al cuarto con botas de tacón brillantes hasta la rodilla, leggings de spandex ajustados y un top halter brillante que apenas contenía sus tetas grandes. Nadia baila un poco antes de notar que él seguía en jeans y camiseta viendo deportes. Su humor cambia de feliz a enojada mientras lo regaña y exige que se vista. Él dice que hay un cambio de planes, vienen personas. Nadia casi pierde la cabeza, no iba a entretener a sus amigos jugadores perdedores. Se da la vuelta para irse diciendo que quiere divorcio. Pero siente una descarga eléctrica y oye un taser. Sus rodillas flaquean y cae al suelo atontada. Al intentar arrastrarse, le vuelve a dar una descarga larga y se desmaya. Al despertar, está confundida. Intenta tocarse la cabeza pero sus brazos no responden. Mira sus piernas y ve sus tobillos y rodillas atados con cuerda. Tira de sus brazos y siente la cuerda hundiéndose en sus bíceps y muñecas. Sus codos están atados tan fuerte que se rozan detrás de la espalda. Nadia levanta la cabeza y vuelve a maldecir a su marido. Exige que la desate o lo denuncia. Lo ve sonriendo en el sofá mientras ella se debilita sin ayuda. Él le informa que tiene una enorme deuda de juego y decidió usarla para pagarla. Su prestamista sabía que tenía una esposa caliente y hicieron un trato: borrar la deuda a cambio de la pobre Nadia. Nadia grita exigiendo que la desate, pero él le mete un trapo roto entre los labios y lo ata detrás de la cabeza. Nadia grita y maldice dentro del bozal, pero sus gritos se amortiguan. Sigue luchando atada y bozalada cuando llega una mujer bien vestida escoltada por un guardia. Le da un fajo de billetes a su marido perdedor y él se despide, libre de Vegas. La mujer pone a Nadia de rodillas y le dice que es hora de demostrar su valor. Le quita el bozal y le ordena a su secuaz que saque su polla. Nadia suplica y protesta, pero no puede hacer nada mientras la mujer le empuja la cabeza hacia entre las piernas del hombre. Su polla palpitante se hunde en su garganta, Nadia tose y se ahoga mientras la mujer le ordena chupar bien. Atada, bozalada y aterrorizada, Nadia se da cuenta de que no tiene elección y empieza a chupar y lamer la polla del hombre. Lucha por mantener el equilibrio, así que la mujer le agarra del cabello y le dice al hombre que se siente. Nadia sigue chupando y tragando hasta que siente el tacón de aguja de la mujer presionando la nuca. Tose y se ahoga mientras la polla se hunde más. Sigue chupando hasta que la mujer le dice que pare, le vuelve a poner el bozal y lo ata. Le dice a su secuaz que vaya por la van para llevar su mercancía al casino, donde ganará su sustento.