Nyxon – Sola en Casa y Atada: Una Historia de Sumisión
Fantasía de ataduras de Nyxon
Nyxon estaba un día sola en casa fantaseando con ser atada y amordazada, quejándose de no tener a nadie en su vida que la atara como es debido… cuando alguien tocó a su puerta. Al abrir, vio a un desconocido que rápidamente la dominó y le inmovilizó las muñecas y los tobillos antes de dejarla sola en el sofá. Parecía que el hombre había ido a robar, pero en lugar de asustarse, Nyxon se emocionó y excitó al sentir las cuerdas apretando sus extremidades. Disfrutaba de lo bien que la había atado y deseaba más. ¡Y su deseo se cumplió! El hombre encontró su colección de revistas y accesorios de bondage y decidió concederle su fantasía. Desafortunadamente, Nyxon pronto descubrió que este hombre era experto en ataduras APRETADAS, y mientras protestaba por cómo las cuerdas le cortaban la carne, sus quejas fueron silenciadas por una enorme pelota sujeta en su boca. Ahora, atada de espaldas en el suelo, con los codos apretados por capas de cuerda implacable, estaba aprendiendo por experiencia propia que a veces el bondage no era tan divertido como imaginaba. Ahora tenía una nueva fantasía: liberarse… pero eso no iba a pasar en MUCHO tiempo.