Nyxon y su cámara de lujo: Una historia retorcida de atadura
Nyxon acaba de comprar una cámara profesional de alta gama para el trabajo y GiGi no puede evitar curiosear para ver qué tiene de especial. Abre la pantalla LCD y explora los botones avanzados, pero no sabe cómo reiniciar la cámara. Cuando Nyxon la llama desde otra habitación, GiGi devuelve la cámara a la mesa con la esperanza de que no note nada. Unos días después, Nyxon termina una sesión de grabación importante y no puede esperar a revisar el material. Al insertar la tarjeta en su laptop, descubre con horror que **todo** está corrupto. Alguien ajustó los parámetros de su cámara y sabe exactamente quién fue. La confronta y le exige compensación: GiGi tendrá que darle algunas tomas para saldar su deuda. A regañadientes, GiGi permite que Nyxon la ate y le coloque un mordaza, pero como no parece sufrir lo suficiente, la patea un par de veces para meterla en el espíritu de la damisela en apuros.