Pesadilla Doméstica de Chrissy: Terror Nocturno
La noche pasada, Chrissy tuvo una pesadilla en la que un hombre encapuchado entró en su habitación, la amarró, le tapó la boca para que no gritara y luego la violó antes de irse. Cuando despertó, se sintió aliviada al darse cuenta de que era solo un sueño, pero también muy excitada. El noticiero había estado hablando de robos en el barrio, lo que hizo que su pesadilla fuera aún más aterradora. Sin embargo, al despertar, no pudo dejar de pensar en lo caliente que había sido sentirse tan vulnerable y atada como en su sueño. Comenzó a fantasear con eso y no pudo sacárselo de la cabeza todo el día. Esa misma noche, Chrissy habla con su novio por teléfono mientras lleva lingerie antes de acostarse. Empiezan a hablar de las noticias y ella decide mencionar su sueño erótico. Al principio, él no la toma en serio, pero cuando ella sugiere que él podría ayudarla a hacerlo realidad, su interés se despierta. Le pide que compre cuerdas, algo para amordazarla y que vaya a su casa esa misma noche con una máscara, como el hombre de su sueño. Le deja el resto a su imaginación para sorprenderla. Ella se acuesta, nerviosa y emocionada, pero logra relajarse y dormirse. Lo siguiente que sabe es que despierta con un hombre encapuchado inmovilizándola en la cama y amordazándola con la mano mientras le manosea los pechos. Ella lucha y finge estar aterrada, pero es obvio que le encanta. Él sigue tocándola mientras ella se retuerce de placer. Luego, le coloca una mordaza de cuero y se la clava bien en la boca. Aunque le sorprende lo ajustada que está, ella misma lo pidió. Comienza a atarla bien fuerte con las cuerdas, sin dejar de apretarle los senos y frotarle la concha mientras lo hace. Cuanto más atada y vulnerable se siente, más se mueve y gime de gusto. Ya no puede fingir que le da miedo el ‘malo’. Podría tomarla en ese momento si quisiera, pero en su lugar la provoca y dice que va a robar la casa y volver después para ‘terminar’ con ella, una excusa perfecta para dejarla atada un rato más. La deja forcejeando, gimoteando, gimiendo y retorciéndose en la cama, ansiosa por el clímax final de su fantasía secreta de sumisión. Este clip en HD dura **16 minutos y 27 segundos**.