Placer Amordazado: Autocatarsis de Calisa
Placer Amordazado: Autocatarsis de Calisa
A Calisa LE ENCANTA estar atada y amordazada, y ha decidido dedicar una tarde al autobondage para su placer personal. Se mete en la boca una masa de goma enorme que llena por completo su cavidad oral. Sabe que necesitará ayuda para sacarla, es tan grande, pero decide sellarla para siempre con cinta transparente para hacerla EXTRA segura. Desde allí, se ata los tobillos y, con esfuerzo, logra atarse las muñecas detrás de la espalda. Se pregunta qué hacer DESPUÉS cuando entra un ladrón y decide ayudarla a terminar el trabajo. Aterrada, suplica al ladrón, quien solo se ríe de su situación mientras añade cuerda tras cuerda a su cuerpo ya inmovilizado. Intenta farolear con enojo para liberarse, pero el ladrón no se lo permite. Además, en secreto le encanta el sonido de una mujer enfadada hablando con la boca llena de goma. Pronto sus brazos quedan pegados al cuerpo y el ladrón la deja, permitiéndole forcejear frenéticamente en busca de libertad. Pero no hay escape para ella, porque el ladrón regresa para terminar el trabajo, atándole las piernas y pantorrillas, ignorando sus constantes gemidos y balbuceos amordazados. Como último ultraje, la ata en una bola y la deja forcejear. Está furiosa, aterrada y completamente indefensa. Resulta que, aunque a Calisa le encanta el bondage, ¡prefiere que sea bajo sus propias condiciones!