Placer Silencioso: El Arte del Orgasmo Forzado
Lilah vs. Su propia respiración
Montando un caballo acolchado, Lilah sabía que su comodidad era solo una ilusión. Incluso con un vibrador atado entre sus piernas, sabía que no estaba para su beneficio. Al notar la configuración del TENS, deseó que su bozal fuera más efectivo. Nada en su atadura fue por accidente. Mientras observaba el TENS activado por sonido pegado frente a su boca, supo que era hora de callarse. Silenciosa como un ratón, ya que el TENS se activaría si siquiera respiraba fuerte. Incluso sin la Magic Wand, era obvio que luchaba con su situación. Estaba segura de que lo resolvería cuando llegara el momento.