Prueba de Dominación de Chrissy
Todo comienza cuando su marido llega a casa tras un día agotador y lo recibe su esposa con un atuendo muy peculiar. “¡Vaya! ¿Qué es todo esto?” dice mientras ella agita firmemente una fusta. “¡Llegas tarde! ¡Creo que mereces un castigo bastante severo!” afirma acercándose a él de forma coqueta pero sumamente dominante. “¿De qué hablas, cariño? Y este atuendo…” ella le cubre los labios con el dedo… “Shhh… hoy quería probar un look diferente, más elegante”. Él intenta cambiar de tema, pero ella insiste en que llega tarde y necesita ser castigado. Él admite que ella luce muy sensual y atractiva, pero señala que el collar que lleva debería estar más apretado. Chrissy se excita cuando él ajusta su corbata y la besa suavemente sin soltarla. De repente la voltea violentamente, juntando sus codos con fuerza. Ella lucha, gritando que no la dejen, “¡Esto no está permitido, soy una superdominatriz y no puedes dominarme!”. Él se ríe y responde: “¡Ya veremos!”. La ata con cuerdas blancas en codos, muñecas y torso mientras ella sigue resistiéndose, pero él es naturalmente más dominante y la supera fácilmente. Cuando saca una larga tira de tela blanca y le mete un bozal de tela, ella mantiene la boca abierta y se muestra molesta. Le dice que si logra liberarse podrá dominarlo, pero si falla será su esclava atada para siempre. Con los tobillos también atados, no tiene opción. Sigue intentando escapar, irritada por haber sido golpeada con su elegante blusa y corbata, incluso con una rasgadura en sus medias. Él la tienta burlándose de su incapacidad para escapar y de su patética tentativa de dominio, diciendo que debería aceptar su naturaleza sumisa. Chrissy empieza a excitarse por su propia indefensión, jadeando y gimiendo más fuerte, y le sugiere que si fuera realmente dominante le habría puesto un bozal mejor. Él la silencia con un gran bozal rojo, lo aprieta y ella sigue retorciéndose, humillada, babeando sobre su elegante corbata roja. Finalmente le dice que su tiempo ha terminado y que, a partir de hoy, seguirá siendo su esclava.