Rachel Adams atada en bondage metálico extremo
Spandex y Acero Parte 2: Una noche en el bondage. La pobre Rachel Adams está completamente indefensa hoy. ¡Atada y encadenada a la cama con un bondage metálico extremo, y luego amordazada con una enorme mordaza de bola de 7 cm! Se retuerce y babea por todas partes, intentando escapar con todas sus fuerzas. Su captor entra, la manosea y le recuerda que es hora de dormir. Revisa sus ataduras y la mordaza para asegurarse de que todo esté bien ajustado, apaga la luz y sale de la habitación, dejándola para que luche en la oscuridad toda la noche. Al día siguiente, entra y la despierta abriendo las cortinas para dejar entrar el sol de la mañana. ‘Es hora de despertar, Rachel Adams…’