Raven atada: Desafío con cuerdas y frío
Raven vs. su plan de incentivos. Desde que entró por la puerta, Raven no paraba de quejarse del frío. Por suerte para ella, tengo mucha cuerda para resolver el problema. Limitar su movilidad puede parecer contraproducente, pero con el incentivo adecuado, pronto buscará quitarse capas. Sus codos, piernas, cuello y pies están fuertemente atados, dejándola en un ball tie muy efectivo. Para asegurarnos de que no se quede quieta, se conecta un TENS y se sube al máximo. Con el temporizador en marcha, debe cruzar la habitación sabiendo que recibirá castigo por cada minuto que tarde. El ball tie cumple su función a la perfección: moverse solo unos centímetros la deja sin aliento. Al primer minuto, ya empieza a quedarse sin fuerzas, pero de pronto encuentra un chispazo de energía para seguir. La pregunta es: ¿cuánto incentivo necesitará?