Riley Jane gimotea por pinzas en los pezones intensificando su tortura
Riley Jane capturada en el granero atada a la pared – Parte 2
Este clip continúa donde terminó la Parte 1… El secuestrador de Riley levanta y ata su otra pierna al soporte horizontal. Ella gimotea al darse cuenta de que está atada en estrella contra la pared. El hombre la deja allí. Sus lágrimas y sudor empiezan a correr por su rostro, arrastrándose con el maquillaje de los ojos. Después de un rato regresa. ¿Va a soltarla? No, va a ponerle pinzas en los pezones. Las pinzas son de alta resistencia… tienen que serlo para poder agarrar tetas atadas tan fuerte como las de ella. Él le da golpecitos en sus tetas atadas y con pinzas mientras ella gimotea. Una pinza se cae, pero el hombre se la vuelve a poner. Agarra el palo delgado que usó antes y esta vez le da golpes y le tapa la vagina con él. Sus tetas luego reciben más atención. Él les da golpecitos con el palo antes de punzarlas con el extremo afilado. Es como si quisiera ver si realmente van a reventar. La deja atada a la pared por un rato más antes de regresar y aflojarle la cuerda de la entrepierna. Le quita la boza pero solo para meterle el extremo de la rama gruesa por la garganta. Parece disfrutar viendo cómo se ahoga y hace arcadas con la madera gruesa. La ata temporalmente mientras le desata los tobillos. Podría escupirla si realmente lo intentara, pero ella sabe mejor en este punto. Después de que le desatan las piernas, le quita la boza y continúa desatándola de la pared. Riley gimotea y gemidos mientras le quitan las cuerdas. Se le dice de antemano que debe ponerse de rodillas y poner los brazos detrás de la espalda cuando las cuerdas finales que la tiran hacia arriba por las tetas se quiten. Obedece. Ella sabe mejor y sabe que no puede hacer nada más. También sabe que está increíblemente mojada y realmente ya no quiere escapar.