Robando Belleza: Calisa Atada y Castigada
Calissa Bliss – Ladrona Atada y Gozando
Calisa ha estado llevando un pequeño pero lucrativo negocio en nuestro vecindario. Como niñera es excelente, pero como ladrona tiene mucho que aprender. Varios padres y yo hemos notado que grandes sumas de dinero desaparecen después de que ella ha estado en nuestras casas. Gracias a algunas cámaras de seguridad, tengo todas las pruebas de que ha estado robándonos. ¡Por supuesto, prefiero impartir justicia a mi manera! Primero, la ato a una silla e interrogo. Ella niega el robo, pero meto la mano en su blusa y saco el fajo de dinero robado. Sabiendo que no responderá con honestidad, le meto una mordaza de bola gruesa que le estira la mandíbula para callarla, y termino de atarla bien a la silla. Le bajo el top y le manoseo los pechos, pellizcándole los pezones cada vez que se pone rebelde. Mientras sigo atándola, le ordeno repetir una y otra vez ‘Lo siento por robar tu dinero’ entre sus sollozos. La baba le cae por la barbilla y sobre sus tetas desnudas, y de vez en cuando me detengo para frotarla en su piel. Ahora completamente inmovilizada, se retuerce nerviosa y maúlla mientras le subo lentamente la falda para revelar sus bragas. Está MUY asustada de lo que tengo preparado para ella. Sus ojos se abren de par en par cuando saco un vibrador grande y lo ato a su entrepierna, con la cabeza apretada contra su clítoris a través de las bragas. ¡Como robó unos 1500 dólares, decido que quince horas de orgasmos atada compensarán la deuda! Enciendo el vibrador y la asaltan orgasmos tras orgasmos, gimiendo de placer, vergüenza y desesperación mientras su cuerpo no puede evitar sucumbir a las vibraciones intensas. Con la mandíbula adolorida por la mordaza, me suplica que la suelte entre cada climax, pero no sabe que tengo muchos más planes para ella una vez que pasen las quince horas. ¡Nuestra pequeña ladrona tendrá una noche muy larga!