Sahrye la Bruja – Aventuras de Cuidar Niños con Ataduras
Sahrye ha sido encargada por su mejor amiga Vicki de cuidar a sus hermanastros pequeños mientras ella se queda tarde en el colegio. Pero al llegar, no encuentra a los niños. Al revisar la habitación de Vicki, los descubre escondidos con pañuelos en la cara. Le explican que estaban jugando a *Policías y Ladrones* y esperaban a que su *madrastra* Vicki llegara para atarla y amarrarla. Sahrye les da la mala noticia: Vicki no llegará en horas. De repente, se le ocurre una idea: *¡Ella puede tomar el lugar de Vicki!* Les confiesa que de pequeña también jugaba este juego con sus hermanos y que la ataban. Les advierte que esta vez mejor que la amarren bien, porque siempre se escapaba. Poco después, Sahrye termina atada con cuerdas, a merced de estos *falsos malos*. Mientras forcejea, sugiere que la atan más fuerte. Al hacerlo, ella finge gritar *¡Ayuda!* y, con ingenuidad, propone que le metan algo en la boca para que no pueda gritar. Más tarde, su boca está rellena con un par de *bragas* y bien ajustada con una mordaza. Pero no le molesta en absoluto; sigue retorciéndose y gimoteando, haciendo el papel de la *damisela en apuros*. Los chicos no pueden creer su suerte: ¡nunca Vicki les permitió atarla así! Aprovechan la situación al máximo. En un momento, le colocan una *cuerda entre las piernas*, ajustada sobre sus *bragas rojas*, lo que al principio la incomoda, pero pronto vuelve a disfrutar del juego. Finalmente, la atan a la cama, con los tobillos sujetos a la cabecera y una cuerda alrededor de su cuello, atada a una pata de la cama. Mientras lucha atada y con la mordaza, no escucha que el *padrastro de Vicki* llega a casa. Él sube las escaleras y la encuentra atada en la habitación de su hijastra. Al preguntar qué pasa, Sahrye ríe juguetona a través de la mordaza y intenta saludar al *padrastro* de su mejor amiga.