Spandex y Ataduras: El Dilema de Kitty
Todo lo que tuvo que mencionar fue que le gustaba el BDSM, y Kitty estuvo dispuesta a salir del club con él para ponerse en sus manos. Es un sábado por la noche lleno de promesas… pero ¿qué diablos? La lleva a su mazmorra, la ata con su ropa de fiesta y luego se pone muy, muy travieso.