Strip Poker: De Vestida a Solo Tangas – Aventura Erótica
Ojos Verdes – Apuesta Peligrosa en el Strip Poker
Ojos Verdes aceptó mi reto para una partida de strip poker, sin imaginar mi habilidad en el juego. Antes de que se diera cuenta, perdía mano tras mano (¡y sus zapatos, pantalones y camiseta!). Pronto solo le quedaron las tangas. Poco entusiasmada por arriesgar lo último que le quedaba de pudor, aceptó que, si perdía la última mano, aceptaría el pago que yo decidiera. ¡GRAN ERROR! Terminó atada fuertemente a una silla quejándose de que no entendió bien la apuesta. ¡No es mi problema! Para calmarla, le metí unos calcetines sucios en la boca y los sellé con la cinta más pegajosa que he encontrado. Ahora, con la boca rellena y sellada, se debate en la silla esperando ser liberada. ¡Mala suerte! No saldrá hasta la próxima noche de póker.