Tomiko su aterradora prueba de bondage en la suite penthouse
Un ladrón tiene a Tomiko atada en su suite de penthouse. La lleva al baño principal y la mete en la bañera para que no le cause problemas. Cuando él se va, ella se esfuerza por salir de la bañera y empieza a escapar del baño, pero el hombre regresa y la agarra antes de que pueda irse. Por causarle tantos problemas, decide castigarla atándola más fuerte. La dobla sobre el mostrador del baño y le envuelve más cuerda alrededor del pecho y los brazos. Cuando Tomiko se queja de que la cuerda está demasiado apretada, el hombre le mete un par de bragas en la boca y luego le coloca un trapo entre los dientes para amordazarla. Le levanta el vestido, le da una bofetada en el culo y le advierte que si vuelve a intentar escapar le bajará las bragas. Tomiko se retuerce doblada sobre el lavabo. Le lleva un tiempo volver a bajar el vestido para cubrirse. Aunque la cuerda está muy ajustada y le duele moverse, logra ponerse de pie y dirigirse al suelo. Tras estar retorciéndose sobre la bañera un rato, el ladrón vuelve y la tira al suelo. Le baja la parte superior del vestido para exponer sus pechos y luego la amarra en posición de hogtie. Tomiko pasará varias horas dolorosas atada y amordazada en el suelo hasta que la empleada del hotel entre y la encuentre.