Tracy Jordan: Encuentro Imprevisto – Una Historia de Atadura
Tracy Jordan es agarrada y arrastrada a un lugar sucio y peligroso de la ciudad. La meten a la fuerza en un taller abandonado y la obligan a quitarse el vestido, dejando solo su ropa interior. El hombre la ordena sentarse en el suelo y, sin piedad, la ata con cuerda gruesa. Cuando se queda sola, Tracy empieza a retorcerse y, creyendo que no la escuchan, grita pidiendo ayuda a voz en grito. Pero el hombre *sí* la escucha y regresa de inmediato. Le mete un paño en la boca y la sella con cinta adhesiva, asegurándose de que no pueda hacer ni un sonido. Ahora completamente inmovilizada, la amarra en un *ball-tie* tan apretado que apenas puede moverse. Al intentar forcejear de nuevo, se cae de lado y no logra levantarse. Así queda, indefensa, hasta que el hombre decide regresarla y ajustarle un *hogtie* perfecto. Finalmente, le arranca el sostén, dejando al descubierto sus pechos. La deja así, a su merced, mientras decide qué hacer con su cautiva.