Vivian Irene Pierce – Atada y Encallada
Vivian Irene Pierce Un hombre tiene a Vivian bajo su control. Necesita salir por un momento y no puede llevársela consigo. Para que no escape, la ata bien fuerte con cuerdas, asegurándose de que no pueda moverse. Sabiendo que gritará pidiendo ayuda en cuanto crea que alguien la escuchará, le mete un tapón en la boca y lo ata con fuerza. La deja así, luchando atada y amordazada, mientras él se prepara para irse. Pero antes de salir, se asegura de que Vivian esté bien silenciada: le coloca otra mordaza sobre la boca y luego un paño grueso cubriendo su nariz y boca. Esto hará que respirar sea difícil y que no se mueva tanto sin cansarse. Además, mantendrá todo más tranquilo y silencioso.