Atada en Éxtasis: Sarah con Frogtie y Varita Mágica
Sarah vs. su tiempo de juego
Si usar la varita mágica se sentía bien, hacerlo atada era el paraíso para Sarah. Tras un poco de convicción, me convenció de amarrarla con cuerdas. Empezamos con un frogtie en sus piernas mientras se retuerce de emoción. Luego le ate las muñecas con la cuerda pasando entre sus piernas y asegurada a su cintura por detrás. Su parte favorita llega al final: una coleta y un ajuste en los codos para inmovilizar sus brazos a los lados. Esto también aprieta perfectamente su crotchrope. Para rematar, le pongo una mordaza y le lanzo la varita para que disfrute.