Atada y amordazada: La experiencia de Adara
Testimonio en Peligro: Atada y Amordazada con Adara Jordin
Tras años trabajando para un político influyente, Adara decidió ser la testigo estrella en su próximo juicio por corrupción. Pero él no piensa dejar que hable. ¡La traen a la habitación amordazada y con una capucha, y rápidamente la inmovilizan con banda tras banda de cinta adhesiva vinílica apretada y pegajosa! Ella sigue luchando con todas sus fuerzas para liberarse. Al ver lo difícil que le resulta, decido ponerla un poco más incómoda. Le quito la mordaza de bola, le bajo unas medias de nylon por la cabeza, le relleno la boca con unas bragas viejas y luego le envuelvo la cara bien apretada con más cinta. Al ver cuánto se mueve, decido que necesita un buen amarre estilo ‘cerdito’, así que le tironeo la cabeza hacia atrás y la pego a sus pies. Gime y se queja a través de la mordaza, su rostro desfigurado y el maquillaje hecho un desastre bajo la capucha. ¡DEFINITIVAMENTE no va a ir a ningún lado AHORA!