Atada y Amordazada: La Lucha de Fayth Contra las Cuerdas
¡Fayth ha tenido un día de mierda! Mientras su novio estaba en el trabajo, un ladrón entró en su casa y la dejó atada y amordazada después de registrarlo todo. Pasó HORAS luchando contra las cuerdas ajustadas, con la mandíbula dolorida por la esfera de goma colocada para mantenerla callada. Por fin pensó que su Pesadilla había terminado cuando su novio llegó a casa, pero ¡él no creyó su historia! Le dio un buen regaño, furiosa porque dudó de ella y aún más enfurecida porque no la soltaba. Él, harto de su actitud, decidió callarla: le metió TRES pañuelos grandes en la boca rebosante y la selló con cinta adhesiva elástica y pegajosa. Luego la ató de manos y pies, prometiéndole dejarla así hasta que su actitud mejorara. Ahora, en un arrebato de rabia, se retorcía y forcejeaba como una loca, maldiciendo entre la mordaza y escupiendo un sinfín de sonidos ahogados mientras intentaba convencerlo de que volviera y la liberara. Finalmente, él regresó, disculpándose por haber dudado de ella. Había llamado a la policía y llegarían pronto a revisar la escena, pero mientras tanto, le habían indicado que no tocara nada, ¡incluida a la belleza atada! Escuchó con incredulidad este giro de eventos, sabiendo que tendrían que pasar quién sabe cuántas horas más en esa situación antes de que su calvario terminara.