Atada y Amordazada – La Transformación de Tess Lyndon
Tess Lyndon en un Strappado de cuero. ¡La dulce y joven Tess Lyndon necesita un buen entrenamiento! No puede estar quieta ni un minuto, así que le abrimos las piernas con una barra separadora para que no pueda moverse. Le esposamos las manos detrás de la espalda y le atamos una cadena desde su collar al techo. ¡Crean o no, aún se resistía y movía, y protestaba! Así que decidimos que necesitaba algo más extremo: ¡un strappado y una mordaza de bola solucionaron todos sus problemas! Ahora Tess Lyndon es una buena y obediente esclava sumisa… hasta que la liberemos, por supuesto.