Atadura Sorpresa de Natalie – Un Cuento Perverso
NATALIE BONUS EXPLÍCITO Natalie exige ser liberada mientras él la arrastra a la fuerza y la obliga a sentarse en un sofá. *’¿Sabes quién es mi marido?’*, le pregunta. Él le responde que conoce muy bien a su esposo y que, de hecho, es el motivo por el que está ahí. Le advierte que se quede quieta y callada, pero Natalie no está acostumbrada a que le den órdenes. Eso se vuelve en su contra: la agarra, la ata con fuerza y la silencia. *’¡No me toques!’*, exige mientras él la inmoviliza con cuerdas. Al no callarse, le mete un tapón en la boca y le envuelve la cara con cinta adhesiva para ahogar sus gritos. Cuando le cuenta todo lo sucio que piensa hacerle, ella intenta protestar, pero sus gemidos y quejidos ahogados solo le confirman que quiere lo mismo. Después de atarle brazos y codos, la deja forcejear sola un rato. Al regresar, la echa al suelo, le levanta el vestido y descubre que no lleva bragas bajo las medias. Luego le ata un lazo ajustado entre las piernas. Finalmente, antes de abandonarla otra vez, la deja atada en un *hogtie* tan apretado que apenas puede moverse. Natalie descubre, atada y amordazada, lo impotente que es cuando no puede reaccionar.