Atrapada en el acto: La rebeldía atada de Calisa
Calisa Bliss – Mordaza y atada en el sofá
¡Algunas chicas simplemente NO hacen caso! Toma a Calisa, por ejemplo. Le dije que no podía salir de fiesta con ese atavío de puta, y ella quiso discutirme. ¡Obviamente, no lo tolero! Ahora está amarrada al sofá, con las tetas a punto de salírsele del top, la boca llena con una gruesa mordaza para que no se mueva de casa. Pero ni así se calla, así que la someten a más humillaciones: le atan el pelo a los pies, le quitan los zapatos y le hacen cosquillas en las plantas hasta que jadea con la mordaza, con baba por todas partes, ¡y le inmovilizan los codos de la peor manera! Protesta que no pasará la noche así, así que le cambian la mordaza por una aún más grande, tan grande que juraría que se le va a salir la mandíbula. Claro que no pasará, pero ¡vaya que le dolerá de lo lindo! Tenía razón en una cosa: no pasará el viernes así… ¡Pasará TODO EL FIN DE SEMANA así! ¡A ver si se le quita lo bailao!