Atrapada por el deseo: el juego atrevido de Rachel
Rachel Adams – Noche de sirvienta
Rachel se despertó temprano una mañana para recibir las órdenes de su amo: ponerse el uniforme de sirvienta, limpiar toda la casa, etc. Eran las instrucciones habituales, pero una línea hizo que su corazón latiera con emoción: una orden para preparar la cena, ya que ella y su amo pasarían una noche tranquila en casa. ¡Por supuesto, las cosas no salieron exactamente como lo había imaginado! Se encontró fuertemente atada a una silla, aún con el uniforme de sirvienta, con la boca rellena y sellada con cinta adhesiva roja brillante. Su amo disfrutó lentamente de su comida mientras ella miraba, impotente y con hambre. Luchó y gruñó, dejando escapar un flujo constante de palabras ahogadas por el amordazamiento desde debajo de la cinta, pero su amo la ignoró, saboreando la cena despacio y, de vez en cuando, burlándose de ella con la promesa de un bocado que nunca llegó. Finalmente, desocupó la mesa y le colocó un antifaz sobre los ojos, dejándola atada, amordazada y ciega en su decepción y furia. Ahora que su apetito por la cena estaba satisfecho, pronto sería el momento de satisfacer otros apetitos, ¡le gustara o no a Rachel!