Bella Doll – La Sumisa Desafiante (18+)
Bella Doll Pensaste que después de que la violara y la atara, se callaría y mantendría la boca cerrada. Pero no, la muy zorra no solo siguió insultándolo y pidiéndole cosas, sino que lo provocó aún más. Por eso, él le metió un trapo en la boca y luego le amarró otro entre los dientes para callarla de una vez. Aunque se debatía atada y ahogándose con la mordaza, seguía soltando insultos, y aunque estaba amordazada, él entendía casi todo lo que decía. Eso sí que lo sacó de quicio. Cuando se negó a quedarse quieta, la tiró boca abajo en la alfombra y la ató de pies y manos. Pensó que un poco de humillación la callaría. Así que le subió el suéter y la falda para dejar al descubierto su sujetador y las bragas bajo las medias. Atada de esa manera, el dolor era peor para Bella. Ahora, en vez de intentar cabrearlo, solo quería que la cuerda no le cortara la piel. Pero sus problemas estaban a punto de empeorar cuando él le quitó la mordaza. Antes de que pudiera quejarse, le metió sus propias bragas sucias en la boca y la amordazó de nuevo. *«Esto es lo que te pasa por ser una perra»*, le espetó. Antes de dejarla otra vez, le bajó el sostén y la advirtió: si seguía dándole problemas, le bajaría las medias y las bragas. Ahora Bella sí que se arrepentía de haberlo cabreado. ¡Será una humillación total cuando su marido llegue y la encuentre atada, amordazada y con los pechos grandes al aire!