Belleza Atada: Diamondly en Vinilo Rojo Ajustado
Diamondly, una joven y adorable suiza, está sentada en la terraza junto a la piscina, atada con una cuerda al cuello a un parasol de paja para protegerse del abrasador sol español. Lleva un ajustadísimo vestido corto de vinilo rojo, tacones de aguja, cuerdas y una enorme mordaza roja de bola metida entre sus dientes. Sus brazos están fuertemente atados detrás de la espalda, con las cuerdas aplastando sus codos entre sí, mientras más cuerdas le muerden las muñecas y los tobillos. Se debate sin remedio en el suelo, tirando de la cuerda que sujeta su cuello al poste, pero no hay escapatoria. El Hunter llega, libera su cuello del poste y la levanta. Le ata una cuerda a sus muñecas ya atadas, luego levanta sus brazos bien alto detrás de la espalda y los sujeta a un anillo en el poste del parasol. Con la cabeza agachada mirando sus rodillas, él envuelve más cuerdas alrededor de sus antebrazos y el poste, fusionando sus brazos a este. Con la pobre chica estrictamente atada al poste, pasa la cuerda que sigue atada a su cuello hasta sus tobillos inmovilizados. La obliga a acercar sus pies al poste y luego ata la cuerda de su cuello a sus tobillos atados. La deja sola para que se debata junto a la piscina mientras el sol se esconde en el cielo. Diamondly llora y solloza contra su mordaza, sabiendo que, con la puesta de sol, las odiosas mosquitos y jejenes saldrán a devorar su tierna piel.