Carissa Montgomery – El Trato Raro de la Niñera
Carissa Montgomery estaba cuidando a estos tipos y necesitó hacerles un trato para que su novio pudiera pasar. Ellos le dijeron que se quedarían quietos si les permitía ver sus **tetones grandes**. *«¡Ni loca!»**, les respondió, preguntando si había otra forma. La única alternativa que le ofrecieron fue jugar a atarla. Al principio, Carissa dudó, pero como **realmente quería que su novio viniera**, aceptó que la amarraran. Poco después, se encontró **atada de pies y manos**, pero con las manos atadas detrás de los muslos, lo que le impedía moverse o desatarse. Se dio cuenta de que estaba **a su merced**. No pasó mucho tiempo hasta que le metieron un **tapón en la boca** y la amordazaron. Carissa se puso furiosa, intentado gritarles que sacaran el tapón y la soltaran, pero con la boca llena y bien ajustada, **no podían entenderla**, y mucho menos preocuparse por si alguien escuchaba sus gritos de ayuda. Tras verla retorcerse en el suelo atada por un rato, decidieron dejarla **más indefensa** para que no se soltara y llamara a su madrastra. Cambiaron su posición, atándole las manos atrás y **hogtying** su cuerpo. Durante la lucha, su top se bajó y pudieron ver mejor sus tetas **a través del sostén**. Esto les recordó su primera propuesta, y al siguiente instante, **el brasier ya estaba abajo**. Ahora no solo cumplieron su deseo de ver sus **pechos grandes**, sino que también disfrutaron viéndolos **rebotar** mientras ella se debatía atada y amordazada.