Chica Ultra y la Modelo Secuestrada por la Ladrona
Una modelo de ataduras, dueña de casa, sugiere a la ladrona que la mantenga atada cuando esta irrumpe en su hogar con planes de robo. Rachel Adam regresa inesperadamente y, tras una conversación, la convence de que la ate, explicándole los diferentes tipos de ataduras y su vida como modelo de bondage. La ladrona pregunta qué tipo de ropa prefieren ver en las mujeres y va por prendas como un traje de Ultra Girl en spandex y unas plataformas altísimas. Rachel se queda desnuda y recibe grilletes en los tobillos. Luego se pone un número brillante azul y rojo, mientras la ladrona le amarra el cuerpo con alambre de altavoz (la mayoría de las ataduras en las piernas no se muestran). Una vez bien atada, con las piernas cruzadas para que no pueda levantarse, le ponen una venda de cuero rojo. Rachel lucha ciega y con la boca tapada y vendada durante un tiempo, hasta que la ladrona regresa, le quita la venda y le cubre los ojos con vetwrap sobre la boca. Finalmente, queda bien atada en un nudo de cerdo y con una cuerda en la entrepierna, forcejeando en el suelo mientras la ladrona roba su casa.