El Invitado No Deseado: Claire Atada y Estimulada al Límite
Claire Irons – Atada, con pinzas y vibrando
Cuando Claire llegó a su apartamento y encontró a un desconocido dentro, no sintió el más mínimo miedo. Era una mujer fuerte, no dispuesta a dejarse intimidar por un tipo blandengue que creía ser más duro de lo que era. Sin embargo, el arma que el hombre apuntó hacia ella cambió por completo su actitud, y a regañadientes obedeció sus órdenes: se despojó lentamente de su ropa hasta quedar completamente desnuda frente a él, posando bajo sus indicaciones mientras buscaba el momento para escapar. Lo que no esperaba era que el hombre tuviera una habilidad: el arte del bondage, y en cuestión de minutos, Claire quedó firmemente atada a una silla, con una mordaza de cleave para silenciar sus protestas, sus pezones apretados por pinzas brutales y un vibrador zumbando entre sus piernas. El hombre, indiferente o ignorante al extremo de sensibilidad de sus pezones, se rió con satisfacción al ver las lágrimas en sus ojos. Para empeorar las cosas, ató las pinzas al propio vibrador, sometiéndola a un tormento adicional con el constante movimiento de los odiados aparatos. Sus pezones sufrían una agonía insoportable, y el hombre le dio una orden simple: correrte en cinco minutos, o enfrentarte a algo realmente espantoso. ¿Podrá lograrlo, o el dolor será demasiado para concentrarse?