El Juego del Cazador: Penny Someta con Grilletes de Acero
Penny, la dulce pelirroja vecina, es llevada a casa por El Cazador para divertirse. Sus brazos ya están soldados detrás de la espalda con pesados grilletes tipo ocho irlandeses, que fusionan sus codos, antebrazos y muñecas. Un bozal de bola está ajustado entre sus dientes y bien sujetado. El Cazador la lleva al sofá y comienza a besuquearla, pero Penny se resiste y trata de librarse. El Cazador decide que necesita un tiempo para calmarse. La arrastra a su garaje y sujeta sus muñecas encadenadas a una cadena que cuelga de una polea en el techo. Luego levanta sus brazos en un estricto strappado y le coloca grilletes en los tobillos para inmovilizarla. Deja a la pobre Penny luchando en esa dolorosa posición para que ajuste su actitud. Cuando regresa, Penny sigue siendo una malcriada. El Cazador baja sus brazos y envuelve la cadena alrededor de su cuello, luego la sujeta a la cadena de la polea. Otra cadena se enrolla alrededor de sus hombros y se conecta a los grilletes tipo ocho irlandeses cerrados en sus codos para evitar que se los baje. Otra cadena se enrosca alrededor de su cintura, se pasa entre sus piernas y se introduce profundamente en sus bragas de satén. Cierra el candado en la cadena del entrepierna y la deja sola para que aprenda a comportarse como una sumisa obediente.