El placer de desatarla: Reto sorpresa para Sarah
Sarah vs. La pijamada
Después de horas atada, Sarah estaba agotada. Así que cuando le ofrecí dormir siesta mientras yo salía a hacer recados, se metió bajo las sábanas de inmediato. Al salir del garaje no pude evitar pensar: ¿podré simplemente dejarla… desatada? Dormida profundamente, apenas se mueve por el tapabocas con candado o las esposas para el pulgar en sus dedos de los pies. Antes de irme escondo las llaves cerca y le dejo una nota para que las encuentre. ¡Solo puedo imaginar su reacción al despertar!