Fayth on Fire – Atada y Amordazada en Cuero y Jeans Ajustados
Fayth, con sus jeans ajustados, botas altas de tacón y guantes de cuero hasta el codo, es empujada al salón. Ya tiene los codos dolorosamente unidos y atados con cuerda detrás de la espalda. Insulta al Hunter mientras este saca una esponja vieja y se la mete profundamente en su boca grande. La cinta americana se enrosca con fuerza sobre su boca y alrededor de la cabeza, sellando la esponja en su interior. La mordaza de esponja y cinta ahoga un poco sus quejidos y maldiciones, pero no del todo, ya que sigue protestando y maldiciendo contra la mordaza durante todo el tiempo. La empuja de rodillas sobre el sofá y cruza y ata sus tobillos con botas firmemente. Luego ata sus muñecas y entrelaza la cuerda por sus antebrazos envueltos en cuero hasta los codos. Se gira para buscar más cuerda, y Fayth logra ponerse de rodillas e intenta arrastrarse cuando él se da la vuelta. Pero no llega lejos, ya que regresa y ata otra cuerda alrededor de su cintura. La cuerda se pasa entre sus piernas y entre sus muñecas atadas. Fayth es empujada al suelo boca abajo y el extremo de la cuerda entre las piernas se lleva desde sus muñecas atadas hasta rodear sus tobillos cruzados y atados. El Hunter la yergue bruscamente en una posición de hogtie tirando de la cuerda de entre las piernas. Fayth maldice y se queja contra la mordaza, así que él la levanta sobre las puntas de sus rodillas y la burla, burlándose y provocándola al equilibrarla en las rodillas para demostrar lo indefensa que está. Fayth grita y llora de terror contra la mordaza, pensando que la va a dejar caer de bruces. Finalmente, considera que ha dejado claro su punto, la vuelve a tumbar en el suelo y la deja luchando desesperadamente, revolcándose en el suelo con el hogtie ajustado. Pero no hay escapatoria: Fayth se da cuenta de que está realmente jodida.