Goldie Blair – Historia de Dominio y Atadura
Goldie Blair le dice al hombre: *«¡Mi marido está arriba durmiendo!»* mientras él la obliga a sentarse. Pero eso no lo detuvo: sacó cuerda y comenzó a atarla. Cuando Goldie gritó pidiendo ayuda, el tipo le metió sus propias bragas en la boca y luego le pegó cinta para callarla. Con la boca tapada, terminó de amarrarla. Goldie forcejeó, chillando a través del tapón, desesperada por despertar a su marido, pero con la boca llena y bien cerrada, no había forma de que la escucharan. Cuando quedó sola, logró zafarse un poco y rodó por el suelo buscando un nudo suelto. Pero al regresar el hombre, seguía bien atada y completamente indefensa. A punto de irse, decidió aumentar su sufrimiento: le bajó el sostén y el sujetador para mostrar sus enormes pechos y, antes de irse, le bajó las bragas. Más tarde, cuando el marido de Goldie despierte, ¡se llevará una sorpresa brutal al encontrarla aún atada, amordazada y expuesta, con sus grandes tetas moviéndose en el suelo!