Odette: Rebeldía Arriesgada y su Cofre Oculto
Decidida a enseñarle a mi hijastra ingrata que no puede seguir desafiándome, Odette cree que sus padres están fuera de la ciudad y regresa a casa desde la universidad. Roba el dinero que sabe está guardado en el cajón de la cocina y se dirige al baño para prepararse, donde se toma una raya de coca. Pero su madrastra llega justo a tiempo, ve el auto de la chica en el camino de entrada y pierde la paciencia con esa niña malcriada, egoísta y consentida que cree que todo le debe ser servido sin esfuerzo. Al confrontarla en el baño, descubre las drogas, el minivestido ajustado y las medias que lleva puestas. La agarra del pelo, le quita el dinero escondido en la media y la arrastra a su habitación, golpeando su cabeza contra la pared y atándole las muñecas antes de amarrarlas a su propio cuerpo. Con unas tijeras, corta sus bragas mientras la chica le escupe insultos sucios y groseros. Las usa para amordazarla, pero no se conforma con eso: las mete bien adentro de su boca y las sella con cinta microespuma. Le añade más cuerda en los brazos y la deja tirada en el suelo antes de someterla a un *hogtie* cruel, cubriendo el mordaza con un trapo y tirando de su cabeza hacia atrás. La obliga a prometer que no dirá ni una palabra de esto a nadie, o revelará a su padre sobre el dinero robado y las drogas. Las advertencias y castigos suaves nunca le sirvieron de lección, pero algo tan extremo como esto quizá le cambie los humos a esta pendeja consentida.