Rachel atada y rellena en un ajustado mono de látex
Rachel atada y rellena
A veces no hay razón para atar a una mujer… pero a veces una mujer es tan deliciosa en su lucha, tan irresistible en su desesperación, que no puedes evitarlo. Rachel es exactamente ese tipo de mujer, para su desgracia. Una vez que ese cuerpo que hace babear es vertido en un mono de látex ajustadísimo y su boca rellena con una mordaza inflable cruel, todo lo demás es un extra. Puede retorcerse, puede forcejear, puede gruñir, puede gemir… pero NADA evitará que la aten más y más fuerte. Además, aprende rápido que nada evitará que infle la mordaza cada vez más. La mirada en sus ojos cuando se da cuenta de que cada apretón de esa pera reduce su capacidad de hacer CUALQUIER sonido, y sabe que no hay escapatoria.